jueves, 23 de octubre de 2014

Gracia Inclusiva Parte 4

Juan 6:29 Jesús les dijo:
   —La única obra que Dios quiere que hagan es que crean en quien él ha enviado.

Los que viven conforme a la carne, juzgan conforme a la carne, su sistema de pensamiento analiza desde la ley de Moisés el pecado que vive en la carne. De esta manera ellos cuando te mira, lo que ven es tu pecado es decir tu debilidad.

Estos, por falta de entendimiento promueve una actitud religiosa en las iglesias que están bajo el sistema de la ley, aunque digan que predican gracia, si te condenan con la ley son carnales, bebes, aun en los principios elementales del mundo. Jesucristo no es una idea, sino una vivencia. Y el que esta en Cristo ha muerto al pecado porque Cristo pago!


Rom 8:5 Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;

...6 La mentalidad pecaminosa es muerte, ...7 La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo. 8 Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios.

Los que viven bajo la ley analizan según la carne, viven según la carne, todo lo que ven es carne / pecado. Ellos, los religiosos lo que ven es el pecado de la carne, ellos condenan la carne, y en ellos domina la carne. "Yo no sabia lo que era codiciar hasta la ley me dijo no codicies" 

La ley de Moisés produce muerte, porque identifica el pecado, el pecado no se somete a Dios ni es capaz de hacerlo. Por eso el primer pacto tenia defecto.  Los que viven según la ley que identifica el pecado, no pueden agradar a Dios, porque ellos intentan demostrar que por sus esfuerzos de no hacer, que así se salvan o se mantienen salvos. Por eso el apóstol Pablo decía no es por obras, sino por gracia. Ellos aun no se han arrepentido de sus obras muertas/vanas, ellos aun no están unidos a Cristo.

Cada vez que miramos al pecador y lo miramos a través de la ley de Moisés y/o levítica, vemos su pecado. De igual manera cada vez que miramos a cualquier persona a través de la ley, vemos su pecado. Al ver el pecado del prójimo los religiosos, lo señalan, lo juzgan y le declaran condena de muerte sobre su vida por causa de que ellos viven bajo el pacto de la ley de Moisés.


Sin embargo, Jesus es el Cordero que quita el pecado de la humanidad. El es la ley del Espíritu de Vida que nos justifica y nos declara inocentes, justos y perfectos, haciéndonos uno con El a los que vivimos en el Pacto de la Gracia. Por eso cuando cualquier persona  (no importa quien porque todos ante la ley todos son pecadores) cree en fe y se arrepiente de hacer obras muertas para ganarse el favor de Dios, Dios le recibe y se hace uno con Cristo. Dios no lo trata como un pecador sino como un Hijo perfecto que esta revestido de Cristo.

Cristo no te limpia fuera de El. Porque lo único que nos limpia del pecado es la sangre de Cristo. Lo único que nos da el poder para vencer el pecado que nos acecha a TODOS, es el Espíritu Santo en nosotros, el ES nos dirige a toda verdad, y nos convence de todo pecado. 

Cristo no te dice límpiate primero luego ven. Dios recibe al que vine a El con un corazon humillado. Recibe al que viene a El de haber comido con los cerdos, lo cubre y le da anillo de pacto, tal como sucedió en la historia del hijo prodigo.Cristo te recibe y no te pone condición de cambio. Cristo no te dice sino cambias te echo fuera, eso lo dice los humanos no Dios.

Romanos 8:5...; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu. 

6..., mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz.

9 Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.


En cambio la ley del Espíritu es aquella que une a los redimidos con Cristo, estos son todos aquellos que creen y confían que Jesus es el Todopoderoso, Dios con nosotros que nos ha rescatado de nuestra debilidad humana. Por causa de Jesus, nosotros los que vivimos por fe hemos muerto al pecado, no por nuestras fuerzas, sino por causa de Jesus. Por sustitución Jesus tomo nuestro lugar y nosotros tomamos el de El. El se hizo pobre para que nosotros fuéramos ricos.


Cuando estamos en Cristo, no analizamos a los que están en Cristo según los criterios de la carne/ ley de Moisés/Torah, no evaluamos la conducta de las personas según los criterios de la carne/ ley de Moisés/Torah. Sino según la ley del Espíritu, que es el amor. El amor es espiritual.

Romanos 8:10 Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la justicia. 

Si crees en Jesus y has recibido la salvación por fe ocurre un misterio, ya no hay pecado en ti. Tu cuerpo murió a los deseos del pecado, pero esto no lo puedes evaluar con la ley de Moisés porque todo lo que se evalúa con la ley de Moisés en este mundo produce condena y muerte. El cuerpo esta muerto al pecado, aunque aun pecas. Porque estas aprendiendo a vivir bajo el liderazgo del Espíritu. En tu cuerpo mortal aun viven las pasiones del cuerpo pero el Espíritu Santo en ti te ayuda a vencer creyendo en fe y viviendo en su gracia. No por hacer obras por miedo a perder la salvación.

11 Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que vive en ustedes. 

 Pero, si el Espíritu Santo esta en usted se arrepiente de sus obras muertas/vanas (de auto-justicia). Igual que el Espíritu Santo resucito a Jesucristo le resucitara a usted, por causa de que Jesus venció el pecado en la carne y pago por su condena. Jesus tomo su lugar. Pero a diferencia nuestra Jesus tenia el poder para resucitar de la muerte porque Jesus es Dios. Y Jesus por amor a nosotros nos da ese poder a los que creemos en su poder.


12 Por tanto, hermanos, tenemos una obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa.13 Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán.


Nosotros aun en Cristo tenemos luchas con la carne, pero si escogemos ser guiados por la carne que es lo mismo que auto-justicia, obras muertas, entonces moriremos porque estamos viviendo según el pacto de la ley de Moisés. Si usted escoge tratar de agradar con obras o vivir conforme a su  entendimiento religioso legalista morirá. Pero si vivimos obedeciendo a la sabiduría del Espíritu Santo, viviremos.


14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.15 Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!» 16 El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.17 Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria.


Dios solo santifica aquellos que le han creído porque se han arrepentido de las obras muertas/vanas (auto-justicia), mas han creído que Jesus pago por ellos, estos han recibido su gracia, que es el Espíritu Santo, ahora son hijos. Ellos no se deben dejar esclavizar, por los que predican ley, pues ellos son hijos y no están bajo condena, sino bajo la Justicia de Dios, Cristo.


Romanos 8:3 En efecto, la ley no pudo liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder; por eso Dios envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de pecadores, para que se ofreciera en sacrificio por el pecado. Así condenó Dios al pecado en la naturaleza humana,4 a fin de que las justas demandas de la ley se cumplieran en nosotros, que no vivimos según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu.


Al recibir el Espíritu Santo por creer en Jesus, en fe  podemos caminar hacia la santidad de ser como Cristo. Esto es posible porque por causa de que hemos creído que Jesucristo venció el pecado y pago por nuestra condena, ahora podemos arrepentirnos de la obras muertas/vanas (de autojustificación). Recibir su Espíritu Santo por gracia y fe de que el sacrificio de Jesus nos hizo libres de todo culpa que nos condenaba, y nos dio acceso a la gracia para aprender del Espíritu Santo a VIVIR EN SANTIDAD que son los frutos del Espíritu Santo.


Los lideres ministeriales que siguen predicando la carne/ ley de Moisés/Torah, es decir la auto-justicia, y su sacerdocio levítico, mantienen al pueblo de Dios en condena, rechazando la gracia de Dios. Pero por sus necios corazones, ellos juzgan y condenan con la ley, la debilidad de la carne por la cual Cristo murió y por eso ellos mismos se condenan. Mas, si los lideres entran al modelo de Dios para su iglesia, la cual estableció en un pacto mejor, con mejores promesas y herencia, al EVANGELIZAR el mundo podrá experimentar la sanidad del amor de Dios.  Mas ahora el mundo los rechaza porque le predican condena y muerte, y no vida y libertad.


El cumplimiento de la ley es el amor, Jesus.

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